MARTIN
PITTON Y LOS HECHOS.
Los periodistas
son personas que surgen de la misma sociedad de la que nacen también
albañiles, prostitutas, futbolistas, políticos, médicos,
maestras jardineras... ¿Cuál es la razón entonces
por la cual pienso que en una sociedad parcialmente enviciada como
la nuestra los periodistas son peores que los miembros de otras profesiones?
¿Qué los caracteriza? El caso de Martín Pittón
sirve para ejemplificar. Pittón es apenas uno entre cientos
de periodistas que conocían desde hacía muchos años
la existencia de pruebas del fraude que se hacía en el INDEC
con el índice de precios al consumidor al usar una canasta
que discriminaba adrede a los más pobres y favorecía
a los más ricos. A esa discriminación se la llama sesgo
plutocrático. Pittón supo de esos documentos probatorios
allá por el año 2002, o comienzos del 2003, durante
el gobierno de Eduardo Duhalde. Si ya lo sabía de antes no
puedo asegurarlo. Es posible que así fuera porque el fraude
en el IPC del INDEC no se originó con Duhalde sino que venía
de antes aún. Pero puedo dar fe, e inclusive probar por medio
de registros de emails intercambiados entre Pittón y yo, que
para esa fecha lo sabía. Pittón, como Nelson Castro
y tantos otros, no solamente decidió ocultar la existencia
de esa documentación a sus oyentes durante años, sino
que, siempre a la par de Nelson Castro y sus colegas, fomentó
luego una feroz campaña de difamaciones contra el gobierno
nacional que en enero de 2007 encaró la corrección de
aquel fraude que venía de gobiernos anteriores. Pero a Martín
Pittón, como a Nelson Castro, nadie los echó por haber
engañado así a sus oyentes. Si merecen un castigo por
eso, ese castigo partirá de sus propios oyentes defraudados,
en la medida en que más tarde o más temprano sepan que
esos periodistas los estuvieron engañando y les estuvieron
ocultando información. Nelson Castro no es un simple periodista,
es un empresario que cree en la empresa privada y en la libertad de
rescindir el contrato que él tenga con alguno de sus colaboradores
cuando lo crea conveniente, resarciéndolo económicamente.
Tal cosa hizo con él una emisora, y ahora está en otra.
Eso no es censura ni es nada parecido a la censura. Una empresa rescinde
legalmente un contrato y él firma con otra. Eso es todo. Es
la libertad de empresa que Nelson Castro defiende. Martín Pittón
ha venido usando a Radio América para propagandizar su propio
blog www.martinpitton.blogspot.com desde el cual vino propagandizando
a su vez a una emisora que es competidora de Radio América.
Pittón aduce que el programa que conduce en la otra emisora
va los domingos, que es su día libre, y que por eso hace lo
que quiere, pero el argumento de Pittón es falaz, ya que es
evidente que Radio América transmite también los domingos,
y la publicidad que hace Pittón de su programa en la otra emisora
no puede tener otra finalidad que la de captar oyentes, lo que lleva
necesariamente a la intención de restárselos a Radio
América, ya que nadie escucha dos programas radiales en el
mismo momento. No alcanza con que Pittón saque ahora de su
blog la publicidad de la otra emisora, porque la propaganda ya está
hecha y tiene evidentes efectos a futuro. Es necesario que Pittón
deje el programa de esa emisora competidora de Radio América
para que tal vez Radio América lo perdone por el daño
que con su accionar ha causado. Lo que hizo Martín Pittón
con Radio América no solamente justifica plenamente que Radio
América le inicie una causa civil por daños y perjuicios,
sino que está tipificado en el código penal, en su artículo
159 que se refiere a la ilegalidad de cualquier medio de propaganda
desleal con la cual alguien trate de desviar, en su provecho, la clientela
de un establecimiento comercial o industrial. Yo mismo supe de la
existencia de su blog por sus propias menciones al mismo desde Radio
América y dispongo de grabaciones de ésto, y yo mismo
supe por la publicidad en ese mismo blog de la existencia de su otro
programa en una emisora rival. Sería bueno que Martín
Pittón se sincere, porque dice que es sobre los hechos que
construye sus opiniones siempre. No lo declame, hágalo. Los
hechos no son que al gobierno le pueda haber molestado algún
reportaje que haya hecho, o algo que haya dicho. Los hechos son que
Radio América simplemente le exige que deje una de las dos
emisoras en las que trabaja porque Martín Pittón, contrariando
la ley, ha usado a Radio América para propagandizar a una emisora
competidora. Llegamos así al quid de la cuestión, y
es que la profesión de periodista, cuando se degenera, hace
que gente como Martín Pittón, Nelson Castro, y tantos
otros, difamen a un gobierno como medio para posicionarse a si mismos
con el truco del supuesto ataque a la libertad de expresión
y extorsionen así a los gobiernos democráticos y en
ocasiones a las empresas con las que tienen contrato, y se llenen
la boca hablando de libertad de prensa, pero no respeten los derechos
de los demás, ni respeten la base y el motivo de la importancia
republicana de esa libertad, que es el derecho de sus oyentes y lectores
a estar informados. Ricardo Patricio Natalucci. Ex supervisor de metodología
y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985. email:
ricardonatalucci@indec.com.ar
(c) 2009 Ricardo Patricio Natalucci - www.indec.com.ar
Este artículo fue enviado
a las 10:56 del 30 de abril de 2009 al blog www.martinpitton.blogspot.com
como comentario al artículo titulado "DE FRENTE...SIEMPRE
DE FRENTE", de Martín Pittón..
La imagen que aquí se acompaña es una
captura de pantalla del mismo día, en la cual se aprecia que
Martín Pittón, mientras especula co supuestas cosas
que haya dicho y puedan haber molestado, publicita su programa radial
en una emisora competidora de Radio América.